¿Qué es la narcolepsia?
La narcolepsia es uno de los trastornos del sueño molecularmente más estudiados. Se define como un trastorno del sueño incapacitante que se caracteriza por una somnolencia diurna excesiva y manifestaciones anormales del sueño REM que incluye, entre otros síntomas, la cataplejía (pérdida brusca del tono muscular desencadenada por emociones fuertes). Y se asocia con una disminución de las concentraciones de hipocretina/orexina. La somnolencia diurna se controla con estimulantes del sistema nervioso central: el metilfenidato y el modafinilo.
Esta enfermedad está infradiagnosticada por diferentes causas, destacando quizá la dificultad en su diagnóstico. Normalmente las personas que la sufren no acuden al médico y sienten una gran vergüenza respecto a estos síntomas. Las personas que juegan un papel fundamental para realizar este diagnóstico son las personas del entorno laboral y la familia quienes pueden notar que tras la comida, en plena tarde o en la conducción, las personas que sufren narcolepsia entornan sobremanera los ojos y realizan un gran esfuerzo por mantenerse despiertos.
Tratamiento con metilfenidato
La narcolepsia siempre se ha tratado con el uso de estimulantes del Sistema Nervioso Central. Las anfetaminas, metilfenidato, mazindol y pemolina han sido los fármacos más frecuentemente usados para el tratamiento de la excesiva somnolencia diurna (ESD), durante mucho tiempo. El menor potencial de abuso ha sido reportado con el metilfenidato.
El metilfenidato tiene el mayor impacto sobre la somnolencia de entre todos los fármacos que se usan como promotores de la vigilia. Un estudio realizado por Mitler y colaboradores, reveló que el porcentaje más alto de normalización de la somnolencia, correspondía al metilfenidato.
Acción y éxito del metilfenidato
La experiencia clínica demuestra cómo el metilfenidato mejora la somnolencia diurna excesiva, en pacientes narcolépticos tratados diariamente a dosis de 10-100 mg (la dosis diaria suele ser de 10-60 mg al día, con el fin de conseguir resultados terapéuticos óptimos con el menor número de efectos adversos). La duración de la acción del metilfenidato es de 8 horas aproximadamente.
El efecto a corto plazo del metilfenidato es muy interesante, y podría servir para suplementar al modafinilo en momentos específicos del día, y situaciones que requieran un grado máximo de alerta como por ejemplo, ocurre al conducir.
Dauvilliers y colaboradores apuntan en una publicación reciente como las formulaciones de liberación retardada, y por tanto de efecto más largo, podrían ser útiles para evitar las fluctuaciones en “montaña rusa”, con toda la importancia que tienen en los aspectos de la vida, incluyendo el ámbito social y laboral de los narcolépticos.
Información elaborada a partir de: “Avances en el diagnóstico y tratamiento del síndrome de narcolepsia-cataplejía”, Esteban de Vicente Álvarez-Manzaneda. Unidad del Sueño. Servicio de Neurofisiología Clínica.Hospital de Molina. Molina de Segura (Murcia)
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